Al pasar por delante de la consulta, vimos que habían abierto hacía poco. Primero pidió hora mi marido, hacía días que tenía mucho daño en las cervicales, le fue muy bien y sin mareo alguno después del tratamiento, quedó muy contento.
Él tenía visita de control al mes y me la cedió a mí, yo llevaba meses con un dolor lumbar persistente. Después de tres días del masaje, el dolor empezó a disminuir hasta desaparecer por completo.
Hoy mismo he pedido hora para mi pequeño, con el crecimiento, le duelen los tobillos y las rodillas. Mañana tiene entrenamiento de fútbol, a ver qué tal, pero por el momento estamos muy contentos.
